lunes, 24 de septiembre de 2007

ARCHIVO GENERAL DE LA VILLA DE MADRID (1814-2001)
Manuel Blázquez (Documentación Sin Límites)
Una Etapa de Transición (1814-1836) Será una etapa en la que el archivo se empezará a abrir al ciudadano, al público. Durante este periodo el Archivero no supo mantener el trabajo precedente, aunque se realizó un Inventario de Expedientes de Nobleza, Libros de Acuerdos, Órdenes, Expedientes Propios… El intento por ordenar y organizar todo el archivo fue inútil dado que muchos documentos se encontraban en otras dependencias distribuidos, además de los problemas de espacio, personal. Problema que se agravó con el Trienio Liberal.
Seguidamente se siguieron sucediendo los mismos problemas, falta de personal, espacio, pérdidas de documentos, transferencias incorrectas…
La Organización Definitiva del Archivo (1836-1858)Se empieza a organizar definitivamente el Archivo y se logran contratar más especialistas para las labores de Archivero, por lo que el trabajo se amplía y se llegan a inventariar una gran cantidad de legajos clasificados, ordenados y se llegan a definir más de 300 clases alfabéticas.
Se promociona una imagen del Archivo relacionado con la Historia, Se entiende que el Archivo es un ente Histórico, sin tener en cuenta que es un organismo vivo. Por lo que el Archivo tendrá un Carácter cerrado, tanto en sus Fondos como en sus Series
La Organización del Archivo continua: Una Nueva Instalación, Los Investigadores y las Primeras Publicaciones. (1858-1900)En estos momentos se intenta conseguir un nuevo edificio, dada la ya precaria situación de espacio y de condiciones ambientales, que perjudicaban la conservación de los documentos. Por lo que se traslada a la Plaza Mayor. También se aprueba el Reglamento de 1867 por el que se consagra la existencia de los Archivos Municipales, constando estos de varias partes:

1) Del Archivero y demás empleados.
2) Recepción de papeles.
3) Coordinación y custodia.
4) Entrega de papeles.

Por otro lado comienzan las investigaciones por parte de Historiadores por conocer las raíces y orígenes de las comunidades, pueblos, ciudades… y Madrid no fue una excepción. Para lo cual se les dio casi siempre libre acceso.
También, a la par se empiezan a desarrollar las primeras publicaciones del Archivo a partir de cuadernillos como “El Fuero de Madrid”, “Las Actas del Siglo XV sobre los alardes de caballeros villanos”… publicaciones, que permitían conocer la historia de Madrid y otras que resultaban ser guías para los miembros del cuerpo de Archiveros destinados en el Archivo de Villa (Proporcionando información sobre los productores de información y el tratamiento Archivístico que necesitaban.); Así mismo se proyectó la creación de un Museo Municipal, un Archivo Fotográfico.
¿Archivo Administrativo o Archivo Histórico? La Disyuntiva del Siglo XXA finales del siglo XIX, aún seguía existiendo como objetivo fundamental, el conservar todos los documentos generados por la actividad municipal.
Durante los primeros 40 años del Siglo XX, El Archivo de Villa, mantuvo cierto equilibrio entre el Archivo Administrativo y el Archivo Histórico, dado que mantuvo las funciones de custodia, ordenación y clasificación de documentos y creación de publicaciones Históricas. También fue importante la elaboración de un catálogo Sistemático de documentos Reales desde 1157 hasta 1558, obra que no se pudo terminar debido a problemas de personal y tiempo.
Finalmente la Guerra Civil truncó de raíz, cualquier iniciativa de ampliación del Archivo, llevando a guardar todos los documentos más importantes bajo lugar seguro (Banco de España) y haciendo que los esfuerzos se dedicasen a otras tareas fuera de la ocupación de los archivos.
Después de la Guerra se intenta modernizar y poner en orden el Archivo aunque sin éxito, de hecho las fichas y documentos, no disponían de ficheros donde quedar guardados. Ésta situación llevó a que se cerrase a las transferencias de las Oficinas Municipales en 1970.
En 1987, emerge de nuevo el archivo, con edificio nuevo, nuevas instalaciones y con todos sus fondos centralizados y acrecentados por la anexión de gran cantidad de pueblos a la Capital.
En cuanto a las ediciones de carácter histórico y de guía para el archivero, no se resintieron tanto y se siguieron publicando, para seguir generando los tomos que antes se produjeron.
Actualmente la actividad del Archivo ha ido creciendo decididamente y forma parte del Departamento de Archivos, Bibliotecas, Hemerotecas e Imprenta Artesanal, dependiente de la Concejalía de Cultura y Educación en última Instancia. También se ha llegado a adoptar todos los medios necesarios de Informatización, gestión, catálogos…
Para cerrar este breve ciclo monotemático, presento el documento en el que esta basado íntegramente estos artículos que incluye un interesante anexo con la descripción en ISAD-G del Fondo del Archivo de la Villa de Madrid. Sin duda alguna, se atiene a las 7 áreas de descripción contempladas en las normas. Cuanto menos es curioso y recomendable conocer las descripciones y el articulado que se emplea.
Fuente:

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