lunes, 21 de marzo de 2011

Una Ley Federal de Archivos que nunca llegó


El robo de los documentos no es nada nuevo. El día de ayer 20 de marzo se insertó una nota periodística en el diario Reforma firmado por Carole Simonnet y Claudia Guerrero, en donde se informa que se “alista un dictamen para expedir la Ley Federal de Archivos, que contempla frenar el ultraje de documentos de la Presidencia de la República y de otras dependencias”.

Según la nota informativa en el artículo 7 del proyecto de ley señala que “Bajo ninguna excepción los servidores públicos podrán sustraer documentos de archivo al concluir su empleo, cargo o comisión”, pero como bien sabemos, es solo el resultado de una falta de “Ley Federal de Archivos”, y en donde cualquier funcionario se vale de su  cargo para manipular cualquier expediente o documento a su alcance. El funcionario que requiera un expediente o parte de los documentos de uno o varios expedientes debe dejarlo asentado por escrito mediante un vale de préstamo y de un vigilado control electrónico, entonces se sabrá institucionalmente el paradero de los documentos y de los expedientes para solicitarlos en cuanto éstos sean requeridos, según el plazo especificado; si no es así, se procederá a fincar responsabilidades.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal, por ejemplo, ha conformado su “archivo histórico” con copias fotostáticas ¿en dónde se encuentran los documentos originales?. En algunas dependencias de gobierno ni siquiera cuentan con un cuadro de clasificación y mucho menos tienen la remota idea de los grandes beneficios que aportarían las actividades archivísticas a las tareas gubernamentales. Tapar estas deficiencias ha sido un terreno agotado, no mirar la búsqueda de soluciones integrales dentro y fuera de los archivos es un gravísimo error que los legisladores han postergado una y otra vez.

Ahora, después de un largo camino azaroso y bien sabido por los senadores, advierten que “la falta de una disposición que prohíba la sustracción de documentos ha tenido como consecuencia serios abusos por parte de servidores públicos”, como si ellos mismos no fueran beneficiarios directos de este boquete de corrupción y abusos. Además reconocen, se dice que para operar en la política hay que ser cínico, casos “en los que servidores públicos del más alto nivel jerárquico han sustraído documentos al final de su administración” y lo más grave, “sin la menor justificación, ni observancia de los dispuesto por la Ley Federal de Transparencia”, pero ¿acaso no será una cortina de humo para soltar su dardo sexenal al ex presidente Fox cuando se sabe que su Centro de Estudios, Biblioteca y Museo ha sido construido con hurto de “documentos oficiales, fotos, video, discursos y obsequios, sin dejar registro oficial alguno"?.

5 comentarios:

Kate dijo...

Excelentes observaciones, gracias.

Anónimo dijo...

En la ALDF, la actual administración, han dejado el Archivo de esa importante institución, en manos de personas que no saben distinguir la documentación histórica de la que no lo es, son personas con nula noción archivística... Siendo éste el caso, ¿cómo pueden conservar un verdadero acervo si ni siquiera saben lo que el ARCHIVO significa a una institución?¿cómo pueden saber, siquiera, si un documento es original o es facsímil?¿saben aplicar análisis documental?¿Aplican criterios de valoración documental?

ZeetobÁ dijo...

A propósito de la nota del staff del diario Reforma, el expresidente Fox "Un año antes de salir de Los Pinos..pagó con recursos del erario un total de 6.6 millones de pesos para que le digitalizaran y ordenaran los documentos de la Presidencia de la República...se "digitalizó 3 millones de documentos en una primera etapa y casi 2 millones en la segunda"

Anónimo dijo...

Particularmente debo decir que, sin duda es un gran avance considerar expedir una ley federal de archivos aun con deficiencias mismas que dado lo limitado de mi cometario no realizare en este, no obstante una vez revisado el decreto del proyecto por el que se expide la ley federal de archivos, identifico desagradablemente que no se contempla a los administradores de la información, específicamente denominados licenciados en Archivonomía, un error sumamente grave., ya que aun cuando un archivo pueda ser dotado y contar con los recursos ilimitados, las mejores tecnologías, edificios acondicionados, formar parte de un sistema red de archivos e inclusive crear un consejo nacional de archivos, no trascenderá si no cuenta con un personal profesional y competente en su área, sus usuarios no serán bien servidos, es decir de que nos sirve una ley de trasparencia con respaldo en una ley de archivos o viceversa si el vinculo parea acceder a esa información no tiene el conocimiento que se requiere.
No basta con nombrar responsables a cargo de los archivos federales con “Conocimientos y Experiencia En Archivística” esta responsabilidad debe asignarse aun profesionista, ojala por el bien de los ciudadanos “literalmente” que se contemple expresamente este perfil en el reglamento de ley, por supuesto en las coordinaciones de archivos y que además sea fijado en el tabulador de sueldos con un plan de aumento constante de salario.
“Nada y una Ley de Archivos es lo mismo, si no consideran el vínculo entre los usuarios y la información, que no es otra cosa que el experto, un archivónomo.”

JOSÉ MEZA
http://capacitacionarchivistica.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con José. Pero seamos realistas, aún cuando exista la Licenciatura en Archivonomía, el sector está atado de manos por el gobierno federal, no olvidemos que la Escuela NAcional de Biblioteconomía y Archivonomía es parte del organigrama de la SEcretaría de Educación (FEDERAL) y eso afecta mucho, Así no se puede ejercer la independencia intelectual, ni la libertad de opinión sin recibir ataques...y por eso el "selecto grupo" de Doctores en Historia que siempre ha servido a los intereses del PODER, sigue pretendiendo anular nuestra voz como pueblo, no sólo al sector profesional y mantenernos avasallados. Es una pena para México que abiertamente defiendan esta aberración archivística y jurídica. Ellos como Doctores ya deberían saber leer y leer bien nuestra Carta Magna. La soberanía del Pueblo de México en el Congreso Constituyente manifestó su decisión de tener un modelo FEDERAL, por lo tanto querer perpetuar bajo el nombre de Archivo General de la Nación, un bodrio (a nivel jurídico-institucional)que no es ni General ni de la NAción y defender que su Director sea nombrado por el Ejecutivo, osea el Presidente, es una muestra más de su desprecio no sólo por el sector de los archivos sino ni por todo el pueblo de Mexico en su conjunto. Pobre México seguiremos viviendo la impunidad y la corrupción de la clase en el poder otro siglo más si decretan esta ley. Esperemos que los Diputados sean más inteligentes y más comprometidos que los Senadores y hagan como con la "reforma laboral" y la tiren finamente y con mucho estilo:a la basura.