sábado, 19 de abril de 2008

Señor Uribe, usted es non grato para los Mexicanos

Carta abierta del Partido Popular Socialista de México
Ciudad de México, 17 de abril de 2008.

Señor Álvaro Uribe Vélez, Presidente de la República de Colombia: Ha pisado usted suelo mexicano en la ciudad de Cancún, durante los días 15 y 16 del presente. Se ha aprovechado de su estadía en nuestro territorio para faltar a la verdad y ofender, una vez más, al pueblo de México. Sus mentiras y ofensas, vertidas en nuestra propia casa, señor Uribe, se agregan a los proditorios crímenes que su gobierno y fuerzas armadas cometieron contra compatriotas nuestros el 1 de marzo, y se añaden también al contumaz atropello que usted y su gobierno realizan contra principios que son sagrados para los mexicanos. Por todo esto es usted non grato para nuestro pueblo y merece su más profundo repudio.En efecto, usted ha faltado a la verdad al afirmar, como lo hizo, que los mexicanos a los que su gobierno arrebató la vida con alevosía, en territorio de la hermana República de Ecuador, eran terroristas. Ni eso, ni guerrilleros. Miente usted y lo hace premeditadamente, con el fin de encubrir, o por lo menos aligerar el crimen del que usted es responsable de acuerdo con el derecho internacional; miente para tratar de desvirtuar la gravedad de su fechoría, puesto que su gobierno asesinó a jóvenes mexicanos que eran civiles, no combatientes. Con esa afirmación mendaz usted ha añadido una nueva ofensa al digno pueblo de México, y lo vino a hacer aquí, en su propia casa.Al asesinato vil de jóvenes mexicanos limpios y sanos y a la mentira burda, se agrega otro motivo de ofensa. El pueblo mexicano, sépalo usted, señor Uribe, ha forjado su personalidad social y cultural a lo largo de siglos de luchas para ganar su libertad, su independencia, su soberanía, su derecho a la autodeterminación. La Revolución de Independencia de 1810; la defensa de la Patria contra la invasión yanqui de 1847 y contra la del ejército de Napoleón III, en 1862; la propia Revolución Democrático Burguesa y de Liberación Nacional, de 1910, fueron combates que costaron centenares de miles de vidas de nuestros padres y abuelos, ya lo hemos dicho en otras ocasiones. En tanto que México jamás ha participado en guerra de agresión alguna, su territorio ha sido vulnerado en diversas ocasiones por enemigos poderosos, cínicos y ambiciosos, a los que ha combatido a muerte. Por eso le es inadmisible a nuestro pueblo que gobiernos inescrupulosos, los que sean, se tomen la
"libertad" de invadir territorios ajenos, vulnerar la soberanía de otros pueblos hermanos, como lo hizo usted en el caso de la República de Ecuador, donde además asesinó a nuestros jóvenes universitarios. A la luz de los principios y normas que constituyen el derecho internacional, no existe argumento ni pretexto alguno que justifique una acción como la señalada. Sólo la cínica y aviesa "doctrina Bush" proclama el "derecho" unilateral y privativo de su gobierno a invadir a quien le dé la gana, con el pretexto de combatir al "terrorismo", pero es una tesis cínica y aviesa, sin sustento en el derecho. Por eso, la invasión del territorio ecuatoriano constituye en sí un crimen imperdonable, en el que usted incurrió señor Uribe, frente al cual usted jamás podrá encontrar complicidad ni silencio por parte del pueblo de México. A todos los agravios señalados, su gobierno agrega otro más: el de entrometerse en la vida de los mexicanos, el de vulnerar la soberanía de nuestro país realizando actos de espionaje un día sí y otro también-"inteligencia" en el argot de los bajos fondos-, aprovechándose de la conducta omisa de las autoridades federales actuales. Y financiando y promoviendo campañas de desprestigio, a través de medios de prensa con poca ética, contra instituciones de la más elevada respetabilidad, como los que han lanzado contra la Universidad Nacional Autónoma de México, y contra personas y organizaciones mexicanas que ejercen sus derechos de libertad de pensamiento, de opinión, de reunión, de asociación, que nuestra Constitución consagra, y que no se pliegan ante la burda propaganda de la derecha transnacional, empeñada en impedir a los latinoamericanos la conquista de su segunda y definitiva independencia. Por todas estas razones, señor Uribe, le reiteramos: usted es non grato para el pueblo de México y merece su más profundo repudio. Y una cosa más, por principio pensamos que ningún crimen ha de quedar impune, señor Uribe. Tarde o temprano comparecerá usted ante tribunales y pagará sus culpas, de seguro, y también sus testaferros; pero además y en cualquier caso, usted jamás podrá eludir el juicio tremendo de la historia, como lo expresara el insigne Benemérito de las Américas, Benito Juárez.

Cuauhtémoc Amezcua Dromundo,
Primer Secretario.